sábado, 15 de febrero de 2014

Oración de los novios del encuentro con el Papa Francisco por San Valentín


Oración de los novios

Dios Padre, fuente de Amor,
abre nuestros corazones y nuestras mentes
para reconocer en ti el origen y la meta 
de nuestro camino de novios.
Jesucristo, esposo amado,
enséñanos la vida de la fidelidad y del respeto,
muéstranos la verdad de nuestros afectos,
haznos disponibles al don de la vida.
Espíritu Santo, fuego del amor,
enciende en nosotros la pasión para el Reino,
la valentía de asumir decisiones grandes y responsables,
la sabiduría de la ternura y del perdón.
Dios, Trinidad del Amor,
guía nuestros pasos,
Amén

Encuentro con Papa Francisco en Plaza de San Pedro, 14 de febrero 2014, San Valentín


viernes, 31 de enero de 2014

San Juan Bosco - Oración para obtener alguna gracia especial




ORACIÓN PARA OBTENER ALGUNA
GRACIA ESPECIAL

Oh Don Bosco Santo, cuando estabais en esta tierra no había nadie que acudiendo a Vos, no fuera, por Vos mismo, benignamente recibido, consolado y ayudado. Ahora en el cielo, donde la caridad se perfecciona ¡cuánto debe arder vuestro gran corazón en amor hacia los necesitados! Ved, pues, mis presentes necesidades y ayudadme obteniéndome del Señor (pídase la gracia).

También Vos habéis experimentado durante la vida las privaciones, las enfermedades, las contradicciones, la incertidumbre del porvenir, las ingratitudes, las afrentas, las calumnias, las persecuciones y sabéis qué cosa es sufrir.

Ea, pues, oh Don Bosco Santo, volved hacia mí vuestra bondadosa mirada y obtenedme del Señor cuánto pido, si es ventajoso para mí alma; o si no, obtenedme alguna otra gracia que me sea aún más útil, y una conformidad filial a la divina voluntad en todas las cosas, al mismo tiempo que una vida virtuosa y una santa muerte. Así sea.

martes, 21 de enero de 2014

Oración a Santa Inés



 ORACIÓN A SANTA INÉS


Dios Padre amoroso que eliges a los más débiles ante el mundo para confundir así a los fuertes, concédeme la gracia de ser como Santa Inés, fiel al amor de tu hijo Jesús que murió por nosotros en la Cruz, fiel en lo mucho y en lo poco, fiel en la alegría y en la tristeza, fiel en el estudio y en la diversión.

Que nunca me aparte de ti y, que por la intercesión de Santa Inés, bajo el amparo protector de la Virgen María me mantengas siempre alejado de las ocasiones de pecado.

Amén.

 


lunes, 23 de septiembre de 2013

Novena del Padre Pío




NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 
Nota: La presente Novena la recitaba diariamente el Padre Pío por todos aquellos que solicitaban sus oraciones. Se invita a los fieles a recitarla también diariamente confiando en la intercesión de San Pío de Pietrelcina.

 
1. ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: «En verdad os digo: Pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá». He aquí que, confiado en tu palabra divina, llamo, busco y te pido la gracia...

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

 
2. ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: «En verdad os digo: todo lo que pediréis a mi Padre en mi nombre, Él os lo concederá». He aquí que, confiado en tu palabra divina, pido al eterno Padre en tu nombre la gracia...

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

 
3. ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: «En verdad os digo: los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán». He aquí que, confiado en la infalibilidad de tu Palabra divina, te pido la gracia...

Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

 
Oh Sagrado Corazón de Jesús, infinitamente compasivo con los desgraciados, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que te pedimos por medio del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre.

 
San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros.


viernes, 21 de junio de 2013

Oración a San Luis Gonzaga


¡Oh Luis Santo adornado de angélicas costumbres! Yo, indigno devoto vuestro os encomiendo la castidad de mi alma y de mi cuerpo, para que os dignéis encomendarme al Cordero Inmaculado, Cristo Jesús, y a su purísima Madre, Virgen de vírgenes, guardándome de todo pecado. No permitáis, Angel mío, que manche mi alma con la menor impureza; antes bien, cuando me viereis en la tentación o peligro de pecar, alejad de mi corazón todos los pensamientos y afectos impuros; despertad en mí la memoria de la eternidad y de Jesús Crucificado; imprimid hondamente en mi corazón un profundo sentimiento de temor santo de Dios, y abrasadme en su divino amor, para que así, siendo imitador vuestro en la tierra, merezca gozar de Dios en vuestra compañía en la gloria. Amén.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Avemaría

 
Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Plegaria de confianza al Corazón de María


¡Oh Corazón de María!, el más amable y compasivo de los corazones después del de Jesús, Trono de las misericordias divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo, mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros: ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Cuando la enfermedad me aflija, o me oprima la tristeza, o la espina de la tribulación llegue a mi alma, ¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!

Cuando el mundo, el demonio y mis propias pasiones coaligadas para mi eterna perdición me persigan con sus tentaciones y quieran hacerme perder el tesoro de la divina gracia, ¡Oh Corazón de María, sed la salvación mía!

En la hora de mi muerte, en aquel momento espantoso de que depende mi eternidad, cuando se aumenten las angustias de mi alma y los ataques de mis enemigos, ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía.

Y cuando mi alma pecadora se presente ante el tribunal de Jesucristo para rendirle cuenta de toda su vida, venid Vos a defenderla y a ampararla. y entonces; ahora y siempre, ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Estas gracias espero alcanzar de Vos, Oh Corazón amantísimo de mi Madre a fin de que pueda veros y gozar de Dios en Vuestra compañía por toda la eternidad en el cielo. Amén.