sábado, 27 de mayo de 2017

Mes del Corazón de Jesús



El Mes del Corazón de Jesús que aquí incluimos consta de una oración preparatoria, una consideración para cada día del mes, el rezo de las letanías del Sagrado Corazón de Jesús y una oración final, además de una oración especial de consagración de las familias para rezar el día de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús.

MES DEL CORAZÓN DE JESÚS

Oración preparatoria
Oh Dios, que por medio del Corazón de tu Hijo, herido por nuestras culpas, te dignas, en tu misericordia infinita, darnos los tesoros de tu amor; te pedimos nos concedas que, al presentarte el devoto obsequio de nuestra piedad, le ofrezcamos también el homenaje de una digna satisfacción. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Consideración para cada día (ver debajo)

Rezo de las letanías (ver al final)

Oración final
Señor Jesús, que tus santos misterios infundan en nosotros el fervor divino, con el que, recibida la bondad de tu dulce Corazón, aprendamos a despreciar lo terreno y amar lo celestial. Tu que vives y reinas por siglos infinitos. Amén.

CONSIDERACIÓN PARA CADA DÍA

LA CRUZ
Día 1. La Cruz es el árbol en que quiso redimirnos Jesús. Quiso morir con los brazos extendidos para abrazar a todos los hombres. Amemos a quien tanto nos ha amado.

Día 2. La Cruz es la escalera por la cual podemos subir al Cielo. Quien pretenda salvarse por otro camino, se equivoca y va a su eterna ruina. Abracémonos con la Cruz.

Día 3. La Cruz es la balanza con que Jesús paga el precio de nuestro rescate. Nuestros méritos son nulos; los de Jesús son infinitos. Confiemos en Jesús crucificado.

Día 4. La Cruz es la espada con la cual venceremos a los enemigos de nuestra salvación. Sin ella seremos vencidos. Sin Jesús nada podemos; con Él podemos todo.

Día 5. La Cruz es la palanca que, apoyándose en los méritos de Jesús, nos da fuerzas para levantar la pesadez de nuestra naturaleza caída y elevarla a lo sobrenatural.

Día 6. La Cruz es el puente que, al atravesar el abismo de la muerte, nos trasladará a las orillas ciertas y placenteras de una eternidad feliz. ¡Ay del que no se vale de ella!

Día 7. La Cruz es el martillo que aplastará un día a cuantos van contra ella. De Dios nadie se burla. Ahora calla; pero vendrá un día en que hablará y... Premiará o castigará.

Día 8. La Cruz es la llave con que Jesús ha querido abrirnos las puertas de la gloria y cerrarnos las del infierno. Llevémosla siempre sobre nuestro pecho y tengámosla en la cabecera de nuestro lecho.

Día 9. La Cruz es el ancla que nos salvará de las tempestades del mar agitado de este mundo y nos conducirá al puerto seguro de salvación. Sin ella pereceremos infaliblemente.

Día 10. La Cruz es el faro que ilumina nuestra inteligencia, nos habla del infinito amor de Dios y nos muestra el término de nuestra vida. Pensemos en lo que nos espera.

LA LANZADA
Día 11. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la blasfemia, o la proferida por labios inmundos, o la declamada en la tribuna, o la impresa en el libro impío. ¡Aborrezcámosla!

Día 12. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la inmoralidad que a tantas almas seduce y que se manifiesta en la falta de decoro en el hablar y vestir, en playa y espectáculos. ¡Alerta con ella!

Día 13. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la impiedad, el desprecio que se hace de las cosas sagradas; la burla y el sarcasmo contra las mismas; la negación de las verdades y doctrinas de Jesús.

Día 14. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la profanación que se hace impune y públicamente de los días del Señor; la omisión de la Santa Misa; el convertir los días santos en días de indiferencia y pecado.

Día 15. Lanzada contra el Corazón de Cristo son los odios que reinan hoy en el mundo, tan contrario a Aquel que vino a enseñarnos las dulzuras de la divina Caridad y amor entre todos.

Día 16. Lanzada contra el Corazón de Cristo son las persecuciones que sufre la Iglesia, salida del Costado del Divino Redentor, sobre todo los que sufre por parte de las naciones anticristianas.

Día 17. Lanzada contra el Corazón de Cristo es el ateísmo materialista y consumista que pretende hoy dominar el mundo, borrar de las inteligencias todo el orden sobrenatural y sumirlo en el abismo de la maldad.

Día 18. Lanzada contra el Corazón de Cristo son los sacrilegios como se cometen contra todo lo más santo y sagrado y en la recepción de los santos sacramentos indignamente recibidos.

Día 19. Lanzada contra el Corazón de Cristo es el desconocimiento que reina de la vida y doctrina de Jesús, incluso por parte de muchos cristianos, que lo son solamente de nombre, pero no en realidad.

Día 20. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la condenación eterna de tantos hombres, que no han querido aprovecharse de la Divina Sangre, derramada misericordiosamente para su salvación.

LAS ESPINAS
Día 21. Espina para el Corazón de Jesús es la falta de una fe viva por parte de muchos que le aman y sirven, y le sirven casi a la fuerza y arrastrándose más que caminando, en la vida espiritual.

Día 22. Espina es la falta de conformidad con la voluntad de Dios, que hace murmurar de la Divina Providencia, cuando las cosas no suceden según el propio gusto o capricho.

Día 23. Espina es la falta de caridad que tienen los pudientes con los menesterosos. Siempre habrá pobres en el mundo; pero no habría de haber miserables. Jesús impone la caridad como ley suya.

Día 24. Espina es la falta de devoción que manifiestan muchos cristianos en sus mismas oraciones; y las irreverencias que cometen en los templos con su porte poco cristiano.

Día 25. Espina es para el Corazón de Jesús la falta de paciencia y dominio propio de muchos cristianos, que no saben sufrir la menor contrariedad sin quejarse o incomodarse.

Día 26. Espina es para el Corazón de Jesús la abundancia de comodidades de aquellos cristianos que se espantan con el solo nombre del sacrificio y nada hacen por amor de Jesús, que tanto sufrió por ellos.

Día 27. Espina es el exceso de amor propio que domina en tantos corazones que no pueden soportar el menor aviso o corrección, viviendo llenos de defectos.

Día 28. Espina es la mucha negligencia con que se hacen las cosas de Dios. Mientras algunos son todo actividad y energía para las cosas puramente temporales.

Día 29. Espina es la gran frialdad, causa de que muchos cristianos, por otra parte buenos, cometan muchos pecados veniales sin que traten de enmendarse de ellos.

Día 30. Espina es para el Corazón de Jesús ver la falta de cristianos en los templos y la abundancia de ellos en centros de diversiones mundanas. El Corazón de Jesús ama, y no es amado. ¿Qué haces tú?

LETANÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Padre Eterno, Dios de los cielos,
Ten piedad de nosotros

Dios Hijo, Redentor del mundo,
Ten piedad de nosotros

Dios, Espíritu Santo,
Ten piedad de nosotros

Santa Trinidad, un solo Dios,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Pa­dre,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, formado por el Es­píritu Santo en el seno de la Virgen Madre,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, de majestad infinita,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, templo santo de Dios,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, tabernáculo del Al­tísimo,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, en quien están to­dos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud de la divinidad,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, en quien el Padre halló sus complacencias,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, deseo de los eter­nos collados,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, paciente y de mu­cha misericordia,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, saciado de opro­bios,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, perforado por una lanza,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, fuente de toda con­solación,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, víctima de los pecadores,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren,
Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,
Ten piedad de nosotros

Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo,
perdónanos, Se­ñor.

Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo,
escúchanos, Se­ñor.

Cordero de Dios, que quitas los pe­cados del mundo,
ten piedad de nosotros.

Jesús, manso y humilde de corazón,
haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Oración

Dios todopoderoso y eterno, mira el corazón de tu amadísimo Hijo y las alabanzas y sa­tisfacciones que te dio en nombre de los pecadores, y concede propicio el perdón a los que imploran tu misericordia, en nombre de tu mismo Hijo Jesucristo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

PARA EL DIA DEL SAGRADO CORAZON
Consagración de la familia a los Sagrados Corazones de Jesús y de María

Santísimos corazones de Jesús y María,
unidos en el amor perfecto,
como nos miráis con misericordia y cariño,
os consagramos nuestros corazones,
nuestras vidas,
y nuestras familias.

Conocemos que el ejemplo bello
de vuestro hogar en Nazaret fue un modelo
para cada una de nuestras familias.

Esperamos obtener,
con vuestra ayuda,
la unión y el amor fuerte y perdurable
que os disteis.

Que nuestro hogar esté lleno de gozo.
Que el afecto sincero, la paciencia, la tolerancia,
y el respeto mutuo
sean dados libremente a todos.

Que nuestras oraciones
incluyan las necesidades de los otros,
no solamente las nuestras.
Y que siempre estemos cerca de los sacramentos.

Bendecid a todos los presentes
y también a los ausentes,
tanto los difuntos como los vivientes;
que la paz esté con nosotros,
y cuando seamos probados,
concedednos la resignación cristiana
a la voluntad de Dios.

Mantened nuestras familias cerca
de vuestros Corazones;
que vuestra protección
especial esté siempre con nosotros.
Sagrados Corazones de Jesús y María,
escuchad nuestra oración.

Amén.


Fuente:
religionenlibertad.com
Pablo Cervera Barranco

sábado, 13 de mayo de 2017

Oraciones enseñadas por el Ángel en Fátima



ORACIONES ENSEÑADAS POR EL ÁNGEL EN FÁTIMA

¡Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo!
¡Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan, no te aman!
(Tres veces).

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo,
yo te adoro profundamente y te ofrezco
el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma
y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo,
presente en todos los Sagrarios del mundo,
en reparación de los ultrajes con los que El es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús
y del Inmaculado Corazón de María,
te pido la conversión de los pecadores.

(Los niños rezaban estas dos oraciones de rodillas y con la frente inclinada hacia el suelo)

viernes, 14 de abril de 2017

Oración a Jesús crucificado





Oración a Jesús crucificado


Para rezar los viernes o para meditarla a las tres de la tarde en recuerdo de la crucifixión de Nuestro Señor en nuestro favor:
Heme aquí, o buen y dulce Jesús. De rodillas ante tu divina presencia te pido y suplico, con todo el fervor de mi alma, que te dignes grabar en mi corazón los más vivos sentimientos de fe, de esperanza y de caridad, de verdadero arrepentimiento de mis pecados y la voluntad firmísima de enmendarme, mientras que con sincero afecto e íntimo dolor de corazón considero y medito en tus cinco llagas, teniendo muy presentes esas palabras que el profeta David ya decía de ti, o buen Jesús: “Traspasaron mis manos y mis pies, y contaron todos mis huesos”.
 (Indulgencia plenaria en las condiciones de costumbre para quien reza esta oración frente a la imagen del Crucificado, después de la comunión – Pío P P. IX 31 de julio de 1850)